
La toxina botulínica es una neurotoxina elaborada por una bacteria denominada Clostridium botulinum.
Su acción principal se basa en producir debilidad muscular temporal, mediante el bloqueo de la liberación de un neurotransmisor llamado acetilcolina, lo que genera beneficios para ciertas enfermedades neurológicas que cursan con hiperactividad muscular.
Hoy en día su utilización se ha expandido en forma importante en varias ramas de la medicina como urología, otorrinolaringología, dermatología, oftalmología y hasta incluso estética.
La neurología es una de las especialidades en donde más se utiliza y se ha observado grandes beneficios, y sobre todo en aquellas patologías relacionadas con los movimientos anormales.
En que Patologías se Utiliza
Dentro de las patologías más frecuentes en relación a los movimientos anormales, se encuentran las distonías cervicales (posturas anormales del cuello que pueden generar dolor), blefaroespasmo (contracciones frecuentes de los músculos orbiculares de los ojos que provoca ceguera funcional), espasmo hemifacial (contracciones frecuentes de los músculos de la mitad de la cara), distonías tarea específica (calambre del escribiente)
Otras patologías en donde también suele utilizarse es en la espasticidad (aumento del tono muscular que puede generar posturas viciosas y dolor), hiperhidrosis (sudoración excesiva) palmar, axilar, plantar, migraña crónica, sialorrea (salivación excesiva que no mejora con tratamiento farmacológico) y ciertos temblores focales, sobre todo, cuando los pacientes no muestran beneficios con tratamientos farmacológicos administrados por vía oral y se encuentran muy discapacitados…
Como se Aplica y que Dosis se Utiliza
Dependiendo los grupos de musculares involucrados, las dosis pueden variar. Lo recomendado es iniciar con dosis bajas para evitar los efectos adversos indeseados del exceso de toxina. Puede aplicarse en forma subcutánea utilizando una aguja muy pequeña o en otras ocasiones puede aplicarse en forma intramuscular.
Que Efectos Indeseables Puede Generar
Los efectos adversos suelen ser mínimos si se aplica con cuidado y con las dosis mínimas requeridas, pero no por esto pueden no estar presentes. Lo más frecuente de observar son hematomas en el sitio de aplicación, y más raramente puede observarse debilidad en el músculo infiltrado. Estos suelen ser transitorios, ya que el efecto de la toxina desaparece en general a los tres meses.
Cada Cuanto Debe Aplicarse
Por lo general depende de la patología, así como el efecto producido en el paciente. El intervalo mínimo entre infiltraciones es de 3 meses dado a que puede existir riesgo de que el paciente genere anticuerpos contra la toxina con lo cual va perdiendo efectividad.
En otras patologías como la hiperhidrosis suele aplicarse anualmente.
Con los tratamientos sucesivos, tanto las dosis como los puntos de inyección, se individualizan para cada paciente en función de los resultados obtenidos al inicio.
Dra. Cynthia García Fernández
Neuróloga
Especialista en Movimientos Anormales
MN: 115748