Un taller semanal que invita a pacientes a explorar la pintura, el dibujo y el collage en un entorno accesible e inclusivo, pensado para favorecer la expresión, el encuentro y el bienestar dentro del ámbito hospitalario.
En el Hospital de Clínicas José de San Martín se desarrollará un taller de arte destinado a pacientes de la División Neurología y del Programa de Parkinson, que propone un espacio de expresión, encuentro y acompañamiento a través de la práctica artística. La actividad estará coordinada por la artista visual y docente Agustina Sáez y se enmarca en el programa Artista de Hospital de la ONG Vergel Arte y Salud, que desde 2019 promueve actividades artísticas en el hospital. El taller se realizará todos los lunes a las 10:30 hs y estará abierto a personas con o sin experiencia previa en disciplinas como pintura, dibujo o collage.
La propuesta se basa en un enfoque inclusivo y adaptable, pensado especialmente para personas con afecciones neurológicas. No se requieren conocimientos previos ni habilidades específicas: pueden participar tanto quienes nunca han dibujado o pintado como quienes desean retomar o profundizar su práctica artística. El taller se organiza respetando los tiempos, intereses y posibilidades de cada participante.
Uno de los aspectos centrales es la adaptación a las distintas necesidades físicas y cognitivas. Pueden sumarse personas con dificultades de agarre, falta de pulso, movimientos involuntarios o alteraciones en la visión. Para ello, se implementan distintas estrategias, como el uso de herramientas adaptadas, materiales texturados o técnicas como el collage. También se contempla la posibilidad de trabajar con la asistencia de otra persona cuando sea necesario.

Cada encuentro se estructura en tres momentos. En una primera instancia, se realiza una observación grupal de obras de arte que invita a describir, interpretar y compartir sensaciones. Luego, se abre el espacio de producción, donde cada participante elige qué técnica utilizar y qué desea crear, acompañado por el equipo docente. Finalmente, se propone un cierre en el que se valoran los avances y se reflexiona sobre los procesos individuales.
El taller también contempla distintas formas de participación: quienes lo prefieran pueden integrarse desde la observación, utilizando una biblioteca de libros de arte disponible durante la clase. Además, no es necesario finalizar una producción en un solo encuentro; por el contrario, se promueve el desarrollo progresivo de los trabajos, respetando el ritmo de cada persona.
Todos los materiales son provistos sin costo e incluyen pinturas acrílicas, lápices, marcadores, papeles y distintos soportes como tela, madera o cartón. El espacio suele estar acompañado por música, lo que contribuye a generar un clima ameno y participativo.
Más allá de la producción artística, el taller se constituye como un espacio de encuentro dentro del ámbito hospitalario. Compartir con otros, intercambiar experiencias y participar en una actividad creativa puede favorecer la concentración, la relajación y la expresión emocional. En este sentido, el arte se presenta como una herramienta de cuidado y acompañamiento.
Por último, y con autorización del equipo tratante, pueden sumarse familiares o acompañantes, según la disponibilidad del espacio. Asimismo, se realiza un registro fotográfico de las producciones y, con consentimiento previo, de los momentos de trabajo durante el proceso creativo.

