Los olvidos frecuentes no siempre son parte normal del envejecimiento. Detectarlos a tiempo y actuar sobre los factores de riesgo puede prevenir o retrasar la aparición de la demencia. Conocé qué medidas ayudan a proteger la salud cerebral.
La demencia en los adultos mayores, especialmente después de la sexta o séptima década de la vida, tiene su origen en múltiples procesos patológicos que se presentan con mayor frecuencia en el cerebro durante el envejecimiento.
El proceso patológico más común es la enfermedad de Alzheimer, que suele combinarse con otros mecanismos, como la acumulación de proteínas anómalas o los problemas vasculares.
Una manifestación temprana de estos procesos puede ser la aparición de olvidos, que a veces se confunden con simples distracciones. Sin embargo, cuando los olvidos se vuelven frecuentes y son notados por familiares o allegados, incluso sin afectar todavía la vida cotidiana, es importante consultar al médico. Detectarlos a tiempo permite prevenir o, al menos, demorar la evolución hacia la demencia.
Si bien existen factores inevitables, una proporción importante de los casos podría prevenirse si cuidamos ciertos aspectos de la salud y del estilo de vida.
Desde hace más de diez años, The Lancet Commission, que reúne los estudios epidemiológicos más relevantes sobre el tema, estima que hasta un 40% de las demencias podría evitarse si se actúa sobre factores de riesgo modificables.
En el informe más reciente, estos factores se ampliaron a 14, y se calcula que corregirlos a nivel poblacional podría lograr una prevención de hasta un 45%.
Cuidar el cerebro a lo largo de la vida
El envejecimiento cerebral es un proceso gradual, y lo que hacemos —o dejamos de hacer— a lo largo de los años influye en su evolución.
Los 14 factores de riesgo sobre los que podemos actuar ayudan a minimizar el daño cerebral y a fortalecer la reserva cognitiva, es decir, la capacidad del cerebro para resistir mejor los efectos del envejecimiento o la enfermedad.
Uno de los autores de estos informes, Gill Livingston, señala: “Nuestro informe muestra que está en manos de los responsables políticos y de las personas prevenir y retrasar una proporción significativa de las demencias, con oportunidades de tener un impacto en cada etapa de la vida.”
Factores de riesgo a modificar
- Mantener la presión arterial sistólica en 130 mmHg o menos, especialmente a partir de los 40 años.
- Prevenir la pérdida de audición, protegiendo los oídos del ruido y usando audífonos cuando sea necesario.
- Reducir la exposición a la contaminación ambiental y al humo del tabaco.
- Evitar lesiones o traumatismos en la cabeza.
- Prevenir el abuso de alcohol y moderar su consumo.
- Dejar de fumar y acompañar a quienes intentan hacerlo.
- Asegurar el acceso a la educación desde la infancia y promover actividades de estimulación cognitiva en la adultez.
- Mantenerse físicamente activo a lo largo de la vida.
- Reducir la obesidad y controlar el colesterol LDL.
- Prevenir y tratar problemas de visión.
- Detectar y tratar la depresión.
- Controlar la diabetes.
Prevenir el aislamiento social.
Estas 14 medidas ayudan a reducir el daño neuropatológico —como la acumulación de proteínas, la inflamación o el daño vascular— y a mantener o mejorar la reserva cognitiva.
Cada factor actúa en distintas etapas de la vida, y una intervención oportuna puede prevenir la aparición de demencias.
Además, si estas acciones se refuerzan con políticas públicas sostenidas, la reducción podría ser aún más significativa. En algunos países desarrollados ya se observa una menor proporción de personas mayores con demencia, gracias a mejoras en la educación, la nutrición, la atención de la salud y los estilos de vida.
Tratamiento y rol de la familia
Actualmente, los tratamientos disponibles incluyen fármacos que mejoran levemente las funciones cognitivas. Aunque los avances en investigación sobre prevención son prometedores, los tratamientos farmacológicos siguen siendo limitados.
La familia cumple un papel fundamental en el acompañamiento del paciente, promoviendo la participación en tareas, hobbies, juegos y actividades físicas o sociales.
De esta forma, se estimula el cerebro y se evita el aislamiento, uno de los factores de riesgo con mayor impacto.
Dr. Flavio Mercado
Neurólogo
MN 78724
Estos contenidos se van a profundizar en el encuentro Zoom “Demencia: Cómo prevenirla y cuidar el cerebro a lo largo de la vida”, que se realizará el viernes 17 de octubre a las 12:00hs.
Zoom Abierto a la Comunidad Libre y Gratuito

INSCRIPCIÓN PREVIA en:
boletinentrelazados@hospitaldeclinicas.uba.ar
Las Demencias son una epidemia silenciosa a la que enfrentamos con algunas armas. Una de ellas es actuar sobre los factores de riesgo modificables. Para ello los invitamos a participar del Ciclo “Estilo de Vida Saludable y Prevención del Deterioro Cognitivo” JORNADA LIBRE y GRATUITA organizada por la División Neurología de nuestro Hospital.
El 4to. encuentro del ciclo “Demencia: Cómo prevenirla y cuidar el cerebro a lo largo de la vida” estará a cargo del cargo del Dr. Flavio Mercado, jefe de la División. El Zoom se centrará en:
- Detectar los primeros signos: Cómo reconocer los olvidos y otros cambios tempranos que pueden advertir el inicio de una demencia y cuándo consultar.
- Prevenir y cuidar el cerebro: Qué hábitos y factores del estilo de vida ayudan a reducir el riesgo o retrasar la evolución de la demencia.
- El rol de la familia y el entorno: La importancia del acompañamiento, la estimulación cognitiva y las actividades sociales en la calidad de vida de las personas mayores.
Los esperamos el viernes 14 de noviembre a las 12:00 por la plataforma ZOOM.

